MESA DE AUTOPSIAS: DIOS EN EL POZO.

“No fue la acogida a los impuros lo que provocó más escándalo y hostilidad hacia Jesús, sino su amistad con los pecadores. Nunca había ocurrido algo parecido en la historia de Israel. Ningún profeta se había acercado a ellos con esa actitud de respeto, amistad y simpatía. Lo de Jesús era inaudito”.

José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica. 2007.

               

            El Pozo del Tío Raimundo es un barrio de Vallecas (Madrid) que durante muchos años no tuvo ningún tipo de servicios públicos. En la historia de aquel lugar habitado principalmente por albañiles que vivían en chabolas –chozas– , el año 1955 representó el inicio de un cambio sustancial en las condiciones de vida provocado por un personaje completamente imprevisible. Aquel año, llegó a instalarse en una chabola más el sacerdote jesuita José María de Llanos Pastor (1906-1992), a quien se le  conocería como el cura rojo, apelativo nada descabellado, pues militó en el Partido Comunista de España y en el sindicato Comisiones Obreras, organización laboral vinculada en su origen al mismo partido político.

            Años antes, el padre José María de Llanos había sido falangista y director de ejercicios espirituales para el mismísimo Francisco Franco, pero cuando conoció de cerca la miseria y las injusticias que eran el pan cotidiano en el Pozo del Tío Raimundo sufrió una transformación profunda. Con su ayuda e iniciativa, los habitantes del barrio realizaron conexiones clandestinas a los sistemas de drenaje de aguas negras para poder evacuar sus residuos y obtuvieron agua potable extrayéndola de manera subrepticia de las redes hidráulicas cercanas.

            La labor del padre de Llanos atrajo la atención de otros sacerdotes que también acudieron al Pozo del Tío Raimundo. Juntos organizaron a los vecinos para la construcción de un dispensario, una cooperativa, varias fundaciones y escuelas. Cuando el padre de Llanos cumplió 85 años, la Asociación de Vecinos del Pozo del Tío Raimundo le obsequió una placa en la que puede leerse: “José María de Llanos vino al Pazo camino de Dios, tropezó con el hombre y de su mano legará a Él”.

            Uno de aquellos sacerdotes jesuitas que colaboró con el padre de Llanos también se llamaba José María. Era José María Díez-Alegría Gutiérrez, hijo de un acaudalado banquero asturiano y hermano de dos militares de altísima graduación durante la dictadura franquista. Empezó una carrera eclesiástica y académica muy prometedora, llegando a impartir cátedra en la Universidad Gregoriana de Roma. Sin embargo, cayó en desgracia a partir de 1972 cuando publicó sin permiso de sus superiores un libro titulado “Yo creo en la esperanza”.

            El libro tuvo un éxito de ventas enorme, se tradujo a varios idiomas y se vendieron 200,000 ejemplares. El periódico italiano Il Messagero y el estadounidense The New York Times denunciaron: “El best seller de un jesuita español aclama a Marx y ataca a Roma”. La respuesta del Vaticano no se hizo esperar: José María Díez-Alegría fue expulsado de la Orden de los Jesuitas. Fue justamente entonces cuando mudó su residencia al Pozo del Tío Raimundo con el padre de Llanos. Sin dejar jamás el sentido del humor con el que siempre hizo honor a su apellido, José María Díez-Alegría mandó imprimir unas tarjetas de presentación que decían “José María Díez-Alegría. Doctor en Filosofía. Doctor en Derecho. Licenciado en Teología. Ex profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana. Jubilado por méritos de guerra incruenta. Calle Martos, 15. Pozo del Tío Raimundo”.

            Todos le llamaban Alegría y acaba de fallecer antes de cumplir los 98 años en la madrugada del pasado viernes 25 de junio de 2010. Otra muestra de su impenitente sentido del humor fue lo que le dijo a su colega y amigo, el teólogo Juan José Tamayo, cuando éste lo visitó por última vez. “Como Dios sabe que soy de izquierdas, todavía oigo un poco por el oído izquierdo y veo otro poco por el ojo izquierdo”. Según refiere el propio Juan José Tamayo, “Díez-Alegría fue testigo privilegiado y protagonista de alguno de los momentos más importantes de la historia de España y del cristianismo del siglo XX, y uno de los intelectuales españoles más influyentes en todos los campos del saber y del quehacer humano: ética, doctrina social, filosofía, teología. También en la lucha por la democracia. Siempre fue por delante marcando el camino que luego seguiría la sociedad”.

            Díez-Alegría aconsejaba la humildad y volver a Cristo, por eso mantuvo un vivo interés en el Jesús histórico que, según comentaba, no siempre correspondía al Jesús venerado por la Iglesia Católica. Tanto lo que publicó en sus libros como lo que declaró en numerosas ocasiones fue motivo de escándalo y de controversias para los conservadores y, muy particularmente, para la jerarquía eclesiástica. “Hay que citar más a los Evangelios y menos al Papa”, decía y llegó a aventurar la opinión de que en unos 20 o 30 años se admitiría el matrimonio de los clérigos y el sacerdocio de la mujer. He aquí algunas de sus afirmaciones más provocadoras:

“Dios no cree en el Vaticano”. “La Iglesia tiene que alejarse del capitalismo y acercarse a los pobres”. “El limbo es un invento, una especie de guardería infantil eterna y beata”. “Soy consciente del silencio de Dios, de la impotencia de Dios ante la opresión de los pobres y el dolor de los inocentes”. “Marx es el enviado de Dios para demostrar al mundo que Dios está con los oprimidos”. “El cristiano debe comprometerse con la revolución socialista”. “Por su complejidad y tamaño, la Iglesia necesita una base económica que, de manera inexcusable, la hace solidaria con los intereses del gran capitalismo”.

            El jesuita Pedro Miguel Lamet también trabajó en el Pozo del Tío Raimundo con Díez-Alegría y se convirtió en su biógrafo. Lamet se refiere a Alegría como un jesuita “sin papeles”, es decir, sin documentos que demuestren su pertenencia a la orden de la que fue expulsado. A pesar de este castigo, Díez-Alegría siguió viviendo en la residencia de la orden en Alcalá de Henares gracias a un permiso especial del padre Pedro Arrupe, quien fuera Prepósito General (Superior) de la Compañía de Jesús, conocido extraoficialmente como el “Papa Negro”.

            Hoy que la Iglesia Católica atraviesa por una de las mayores crisis de su historia, personajes como José María Díez-Alegría nos recuerdan que es necesario el replanteamiento de algunas cuestiones de la propia Iglesia que se encuentran en la raíz de los delicados asuntos que hoy la cimbran en todo el mundo. Su vida y su obra son un llamado a un profundo examen de conciencia, tanto para la jerarquía eclesiástica como para todos los católicos. Tenemos una oportunidad más para empezar a poner las bases de un mundo más justo. Ojalá y esta vez no la desaprovechemos.

Anuncios

2 thoughts on “MESA DE AUTOPSIAS: DIOS EN EL POZO.

  1. Dr. Luis vuelve Usted a tocar el tema Etico y al respecto yo agregaría que hace falta una Responsabilidad Social Empresarial y al respecto existen cursos que están ya dándose por parte de Bernardo Kliksberg y la ONU y que yo he podido acceder a ellos, pues ya ve Usted el orígen de esta gran crisis, la falta de Responsabilidad Social de las personas

  2. Las Universidades, los maestros universitarios de la UAA, de la Concordia, de La Bonaterra etc. tienen una responsabilidad importante en lo que pasa en Aguascalientes, los medios de comunicación no se diga, El Sol del Centro, El Hidrocálido, El Heraldo, Televisa, TV Azteca, los empresarios que todavía quieren empresas “narcisistas”, algunas han pasado a la etapa filantrópica, y se ocupa que pasen al paradigma de empresas con Responsabilidad Social, Hay mucho trabajo por hacer, lástima que quienes debería hacer conciencia no lo hagan con un sentido de urgencia, y así seguirán siendo muy dramáticos los resultados, que principalmente están afectando a las mujeres y los jóvenes de Aguascalientes. Yo he platicado con muchos adultos que al no estar infromados no pueden opinar. Nadamás un dato adicional de los EU, el Presidente de Lheman Brothers ganaba 17 mil dólares la hora, $221,000.00 pesos aproximadamente la hora, solo piensan en ellos (“narcisistas” término usado por la ONU)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s