CUESTIONANDO EL MODELO (primera parte).

Eso explica que de pronto la atención se concentre casi exclusivamente en la economía y se traten de usar técnicas económicas para tratar de manejar desde la salud hasta la minería, y desde la seguridad social hasta la educación. Es como si a un congreso sobre tuberculosis enviaran a los administradores y tenerdores de libros de los hospitales a discutir el gasto en sueldos, quirófanos, medicamentos, electricidad, vehículos, pero a nadie que hubiera oído hablar del bacilo de Koch. Se entronizan funcionarios que a veces no son más que una interfase descarada con las instituciones financieras internacionales, y los graves daños que causan no son reconocidos como una prueba flagrante de que los enfoques exclusivamente economicistas son un despropósito.

Marcelino Cereijido y Laura Reinking. La ignorancia debida, 2003.

En dos ocasiones a lo largo de esta semana, he escuchado o leído cuestionamientos al modelo médico en boga. La primera objeción la leí en un mensaje de la doctora María Guadalupe Matus Ruiz, distinguida dermatóloga y querida amiga oaxaqueña, que se preguntaba y nos preguntaba, a través de uno de esos deliciosos “miniforos” que organiza en Facebook, lo siguiente:

Cuando hay poca evidencia, cuando las opciones se acaban o las que quedan pueden ser tan dañinas como la enfermedad misma, ¿es momento de dar paso a otro modelo de medicina?

             La pregunta de la doctora Matus atrajo la atención de quienes tenemos la dicha de ser sus amigos y colegas. De manera intermitente a lo largo del día, entre las actividades cotidianas que a todos nos ocupan, nos enzarzamos en un intercambio de ideas muy provechoso. Sin entrar en detalles, coincidimos en la necesidad de recuperar para la práctica de la profesión un modelo más incluyente, centrado en lo humano, que no es necesariamente nuevo. Una rica tradición humanista que los médicos hemos olvidado.

La segunda imputación la escuché de un importante funcionario del hospital público en el que trabajo. Sometido a una gran estrechez económica y ante una demanda creciente de los servicios que rebasa su capacidad de atención, nuestro hospital navega hoy por aguas inciertas.

Eso no es una novedad. Lo que me sorprendió fue que, por primera vez, se admitió públicamente que el esquema presupuestal vigente ya no responde a las necesidades actuales y que sería insensato aplicarlo sin modificaciones a la nueva sede del Hospital, cuya construcción permanece suspendida desde hace casi dos años. Y, sin embargo, no es el modelo presupuestal imperante lo único ni lo más importante que necesita ser cambiado en nuestra centenaria institución.

En primer lugar, tenemos que tener muy clara la naturaleza de las instituciones públicas de salud. El doctor Leonardo Viniegra Velázquez la define con nitidez en su artículo “Las gestiones de las instituciones privadas y públicas de salud, ¿por qué deben ser distintas?” (Revista Médica del IMSS 2004; 42 (1): 37-53):

El entorno de las instituciones públicas que justifica su designación como instituciones sociales, es la sociedad diferenciada que se manifiesta en forma de demandas, necesidades, intereses y aspiraciones de los diversos grupos, minorías, clases o sectores que la integran. De hecho, las instituciones públicas son manifestaciones diferenciadas del Estado, por lo mismo, son formas cristalizadas del devenir de las fuerzas sociales a través de la historia…

… Es precisamente porque el entorno de las instituciones públicas es la sociedad diferenciada y desigual, que los acontecimientos y conflictos sociales las penetran, las sacuden…

             Al ser una manifestación de la sociedad en donde operan, las instituciones públicas de salud expresan también el conflicto de intereses que se da entre los diversos actores y sectores de esa sociedad, mostrando la subordinación de los intereses de las mayorías víctimas de la desigualdad a los de las minorías dominantes. Eso explica que en los hospitales públicos prevalezcan de una manera crónica las carencias y graves limitaciones de instalaciones, equipos, materiales, personal capacitado y sueldos. Recursos que se destinan a satisfacer necesidades completamente ajenas a las de las propias instituciones públicas de salud.

En segundo lugar, es necesario reconocer en los hospitales públicos aquellas características que los equiparan a las del Estado mismo. Son los rasgos organizativos de autonomización:

a)Centralismo: las políticas son decisiones típicamente centralizadas y nada potencialmente trascendente se decide fuera de las instancias superiores de la jerarquía burocrática.

b)Regulación excesiva y redundante: las normas, los lineamientos, los manuales organizativos, los manuales de procedimientos, los reglamentos, los instructivos en todas sus variantes, definen, delimitan y especifican hasta el detalle, tareas y funciones, volviéndolas rígidas. De igual manera, la elaboración de informes de las actividades realizadas y el cumplimiento de metas a diferentes instancias y dependencias, con periodicidad injustificadamente frecuente, además de consumir esfuerzo, tiempo y recursos, entorpece el movimiento, desgasta la motivación y privilegia el papeleo.

c)Verticalismo: como complemento del centralismo, el sentido de las directrices es de arriba hacia abajo en la jerarquía; es característica la incomunicación de los funcionarios de similar orden jerárquico pero de diferentes funciones. Este aislamiento también impide que las iniciativas en sentido inverso, de la periferia hacia la cúspide, sean consideradas o puedan implementarse.

d)Burocratismo: como casa y efecto de la regulación excesiva y el aislamiento (incomunicación), el papeleo es el medio oficial, aceptado y auditable, de la gestión institucional. El burocratismo permea todas las esferas de la actividad institucional; llega a adquirir tal autonomía al interior que se convierte en un fin en si mismo. Con el burocratismo se completa la desconexión de la institución en relación a la sociedad civil. Toda influencia exterior es mediatizada o neutralizada.

e)Autoritarismo: se trata de otro complemento del centralismo y del verticalismo. Cuando el flujo de las decisiones es unidireccional, cada nivel de autoridad supuestamente es sólo un relevo de la cadena, y su responsabilidad es hacer llegar la decisión a su destino.

f)Corrupción: conforme se acrecienta la autonomía relativa de las instituciones al exacerbarse sus rasgos organizativos de autonomización (en un entorno de pasividad social), los controles y contrapesos que podría y debería ejercer la sociedad civil son minimizados o neutralizados. De la misma manera, los contrapesos a los abusos de poder que los trabajadores de menor jerarquía podrían ejercer sobre los funcionarios medios y superiores, se anulan, se bloquean. En tales condiciones la corrupción encuentra un terreno abonado para florecer y puede alcanzar dimensiones escandalosas.

             Me parece que una reflexión serena sobre lo expuesto en el párrafo precedente nos permite reconocer por lo menos algunos de los problemas que nos aquejan, no sólo en el entorno profesional inmediato, sino también en los niveles mediatos de nuestra organización social –el ámbito estatal–, hasta alcanzar la esfera federal.

Los seis rasgos descritos por el doctor Viniegra conducen, tanto en la sociedad misma como en los hospitales públicos, a la degradación de los ambientes en los que ciudadanos y médicos desarrollamos nuestras actividades.

De todo ello infiero que lo que se requiere, además de una política presupuestal más justa para nuestro Hospital, es implementar estrategias tendientes a revertir la degradación de nuestro ambiente de trabajo. ¿Será esto posible? ¿Estaremos todavía a tiempo de lograrlo? La conciencia y la voluntad son dos requisitos iniciales e indispensables… ¿los tenemos?

Anuncios

2 thoughts on “CUESTIONANDO EL MODELO (primera parte).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s