¿POR QUÉ EN AGUASCALIENTES NO?

Esa atención sanitaria pública, fruto de largas luchas sociales, está hoy fuertemente cuestionada y atacada por fuerzas económicas y políticas muy conservadoras que utilizan estrategias como la difusión de la ideología biomédica de la salud, “culpabilizar” a los enfermos de abusar del sistema sanitario o no cuidar su salud, difundir el sistema privado de lucro, la supuesta mayor “eficiencia” de la gestión privada por encima de la pública, la necesidad de “racionalizar” un sistema público debilitándolo e instaurando copagos y mecanismos de gestión privados que supuestamente harán que el sistema público sea “más eficiente y sostenible”.

 

Vicenç Navarro. Prólogo a La sanidad está en venta. Y también nuestra salud, 2012.

 

Escribo lo que sigue con frialdad de ánimo, sin pasiones, salvo aquella que nos impulsa a acercarnos a la verdad y buscar el bien de nuestros semejantes. Y digo acercarnos a la verdad porque, alcanzarla, lo que se dice alcanzarla, no se logra nunca. Así, se puede decir que escribo animado por un espíritu científico, tratando de evitar dogmatismos y prejuicios.

Cuando uno sale de Aguascalientes y visita otros estados de la República se encuentra con nuevos hospitales públicos u obras de modernización y ampliación de los hospitales públicos existentes más que sustanciales. Y no puede dejar de hacerse la pregunta que da título a este escrito: ¿Por qué en Aguascalientes no? ¿Por qué Aguascalientes no ha contado hasta ahora con un gran hospital público a la altura de los estándares nacionales e internacionales, que permita atender de una manera adecuada las necesidades médicas de sus habitantes y de todos aquellos pacientes que provienen de los estados vecinos?

Aquí es importante precisar que cuando hablamos de un gran hospital público no nos referimos sólo a su tamaño, a su capacidad para atender con la holgura suficiente a cierto número de enfermos, sino a que esté dotado de todos los adelantos propios de la medicina moderna, cuyo personal sea capaz de estudiar y resolver, hasta donde sea posible, problemas complejos de salud. Es evidente que en Aguascalientes todavía no contamos con un hospital público así. ¿Por qué no?

En los últimos años, durante la anterior administracion estatal, se proyectó la construcción de un nuevo hospital público con las características antes mencionadas. Tal vez por primera vez en la historia de la sanidad pública de Aguascalientes, en este proyecto se involucraron con gran entusiasmo –Entusiasmo, ese dios interior, decía Pasteur– un número significativo de médicos del sector público, administradores, personal técnico, ingenieros, arquitectos y otros profesionales.

Además, se logró contar con la asesoría de expertos de la Dirección General de Planeación y Desarrollo de la Secretaría de Salud Federal y del Consorcio Hospitalario de Cataluña, algo también inédito en nuestro medio. Vale la pena señalar aquí que el sistema hospitalario de Cataluña es un verdadero referente internacional en este tema. Desarrollado a partir de la transición democrática en España, fue imitado en otras comunidades autónomas de aquel país y luego exportado a varios países de América Latina. Las actuales dificultades que sufre por la crisis económica española no descalifican su calidad y eficiencia.

Antes de la conclusión de aquella administración estatal y habiéndose construído entre el cuarenta y el cincuenta por ciento aproximadamente de la obra física, el proyecto fue interrumpido. Se adujo la falta de recursos. Nada nuevo en un país como el nuestro. Desde entonces, la obra permanece inconclusa y el proyecto no ha podido realizarse. Con el paso del tiempo, lo ya construido ha ido sufriendo cierto deterioro.

La insuficiencia de los recursos que los gobiernos destinan a la sanidad pública, su racionamiento y sus consecuencias en la salud de los ciudadanos es un problema que afecta a numerosos países, especialmente a los menos desarrollados. De acuerdo al doctor Xavier Casamiglia, catedrático de Fundamentos de Análisis Económico en la Universidad Pompeu i Fabra de Barcelona, se trata de un conflicto irreconciliable entre la ética y los criterios economicistas de asignación de recursos.

Desde su interrupción, el proyecto del nuevo hospital ha sido criticado fuertemente desde varios sectores de nuestra sociedad con el argumento central de ser excesivo en sus pretensiones y alcances e ir más allá de las reales necesidades de la población a la que su personal atendería, se decidió modificarlo y adecuarlo según los criterios de quienes hoy tienen la responsabilidad del sector salud. Principalmente a través de los medios masivos de comunicación, nos hemos ido enterando de varias propuestas de modificación del proyecto original.

La más reciente, publicada ya en la prensa local, señala la contrucción de un nuevo hospital de cerca de 200 camas en el que se fusionarían dos de los actuales hospitales que sufren desde hace años una saturación considerable que los mantiene por debajo de los límites de funcionamiento óptimo que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Esta fusión, que parece “matar dos pájaros de un tiro”, es una operación compleja y difícil, que seguramente se está analizando con extremo cuidado antes de llevarla a cabo, pues son varias las interrogantes que todavía no tienen una respuesta clara y definitiva, pues esa fusión implica una reducción en el número real de camas.

Pero volvamos a la pregunta original: ¿Por qué en Aguascalientes no se ha contado hasta ahora con un gran hospital público? Hemos señalado de manera somera los factores económicos porque tienen un peso indudable. A este respecto, conviene señalar que la manutención de un hospital de estas características es un desafío para la administración pública, ya que exige un manejo escrupuloso y transparente de los recursos públicos, la existencia de mecanismos de ahorro y la detección y eliminación de derroches y desvíos.

Pero, ¿son los factores económicos los únicos que han impedido que Aguascalientes cuente con un gran hospital público? ¿Es la escasez de recursos y la viabilidad económica de un hospital público de este tipo la única respuesta a nuestra pregunta original?

En otros países y estados que han enfrentado situaciones similares a la nuestra, los estudiosos de esta problemática han identificado otros factores además de los económicos. Los hay de tipo político, que tienen que ver con la disputa por el poder entre grupos que tienen diferentes intereses. Uno de los factores más interesantes, estudiado de manera exhaustiva por el Grupo de Investigación en Desigualdades en Salud (GREDS)-Employement Conditions Network (EMCONET) de la misma Universidad Pompeu i Fabra de Barcelona, es la relación entre la sanidad pública y la sanidad privada. Joan Benach, el director de este grupo de estudio, lo plantea en los siguientes términos:

 

No olvidemos que los sistemas sanitarios público y privado son como “vasos comunicantes”: para que el privado tenga posibilidades de lucro primero hay que desprestigiar, debilitar o “parasitar” al público.

 

De ninguna manera pretendemos asegurar que una situación así se haya dado o se esté dando en nuestro medio. Sin embargo, nos parece que el planteamiento que hacen estos estudiosos de la relación entre la sanidad pública y la privada nos abre una faceta que contribuye a esclarecer esta problemática y que merece de nuestra parte un análisis riguroso y desapasionado.

A estas alturas es evidente que la construcción y puesta en operación de un gran hospital público en Aguascalientes es un asunto complejo que, por su trascendencia social y empleo de cuantiosos recursos públicos, exige el concurso de todos aquellos que puedan aportar los conocimientos y la experiencia que ayuden a lograr la conclusión de este proyecto. Por encima de los intereses particulares o de grupo, debe prevalecer un espíritu de servicio a la ciudadanía, en especial a los más necesitados, que sea el principio rector en torno al cual se sometan los demás.

Un proyecto así exige también un esfuerzo de imaginación. Pretender resolverlo con las ideas de siempre, los esquemas ya ensayados y la visión acostumbrada dará los mismos resultados. ¿Será ya tiempo de que Aguascalientes ascienda a un nivel superior de sanidad pública?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s